Educación Ambiental

Dirigir, encaminar, doctrinar... así nos dice el diccionario de "educar", y así concebimos en Selva Negra nuestro programa educativo, que busca refundar nuestra relación con el medio ambiente.

No es descabellado asignarle a la ignorancia una buena porción de la responsabilidad por la catástrofe ecológica que hacia cualquier lado podemos atestiguar; sin embargo, por inercia suponemos que el no saber se refiere a las ciencias duras: nuestro desconocimiento de la biología, la química, la física y las matemáticas propicia que no cuidemos el medio ambiente como es debido. Nosotros decimos: sí, pero hay una ignorancia previa: nuestro civismo es escaso: ignoramos que cualquier ciencia servirá mejor a los fines humanos de la vida siempre y cuando se sustente en una ética. De este modo, lo que en principio queremos modificar con nuestro programa son las actitudes: cómo nos entendemos en el medio que nos auspicia, cómo nos entendemos en sociedad. Si comenzamos por esto, entonces la ciencia y la tecnología serán instrumentos para incidir en la calidad de nuestra vida y la del planeta, no materias para resolver un examen académico. Apuntar a un nuevo destino común, marcar un rumbo, compartir los códigos que nos hacen civilizados, eso es nuestra educación ambiental. Es la razón por la que desde hace cuatro años comenzamos con los maestros.